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Cómo combatir el estrés de ser el director de tu compañía

Una de las características de los puestos directivos suele ser el estrés y no es para menos. A muchas personas les desgasta el hecho de saber que tienen la responsabilidad de llevar el negocio por el buen camino pues, en muchos de los casos, familias enteras de empleados, colaboradores y hasta proveedores dependen de que el negocio marche bien. A continuación te damos algunos consejos para manejar el estrés.

Haz lo que puedas y siéntete satisfecho

¿Cuantas veces no hemos querido lograr cosas casi imposibles con tal de cumplir requerimientos que están fuera de nuestro control? Hay que aprender a identificar cuales son nuestras capacidades y tratar de no sobrepasar esa delgada línea entre el poder hacer las cosas y poner en riesgo nuestra reputación como empresa. Si tienes un cliente que necesita las cosas para ayer, desde el principio es mejor dejar en claro con qué tiempos y servicios podemos cumplir. Hay que tratar de evitar tragos amargos. Siéntete satisfecho de dar lo mejor de ti, tu tranquilidad vale más que cualquier operación.

Apoya a tus empleados y siéntete apoyado por ellos

No debemos olvidar que la empresa no es otra cosa que un grupo de personas buscando progreso por medio de la venta de productos y prestación de servicios. Fomenta un buen clima laboral como lo mencionamos en esta infografía. Apoya a tus empleados para que ellos puedan apoyarte cuando los necesites. Dales incentivos grupales cuando saquen una operación difícil. El trabajo en equipo es la única forma de sacar una empresa adelante, a final de cuentas en situaciones de mucho estrés, el apoyo de tu equipo de trabajo puede ser vital. Recuerda que Coca Cola no es grande gracias a una sola persona.

Date tiempo de tener una vida privada

Es normal que el trabajo sea muy demandante, pero siempre date tiempo de tener tu vida privada en orden. Convive con tu familia, diviértete y haz cosas que te den las energías y las ganas de seguir al frente de la compañía. Si puedes transmitir tranquilidad a tus empleados y clientes, los negocios fluirán de una manera mucho más amena. El equilibrio es básico. Los negocios nunca terminan.

Tómate un descanso

Podrías decir -¿Qué? pero, ¡tengo mucho trabajo!- Si estás muy abrumado, es recomendable tomar pequeños descansos de algunos minutos. Esto te permitirá tener la mente clara y te dará la habilidad para tomar mejores decisiones. Es recomendable alejarte un poco de tu escritorio y darte una vuelta por el lugar de tus empleados. Sácales una breve plática y después regresa a trabajar ¿Para qué sobrecargarse si una empresa con ideas claras y frescas puede trabajar mejor? Es muy importante disfrutar de tu trabajo y de esta manera se logra una mejor armonía.

Esperamos que estos consejos te ayuden a manejar el inevitable estrés de manejar tu propio negocio. ¿Y tú ya los estás aplicando? Cuéntanos como manejas las preocupaciones al interior de tu compañía.

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